En EEUU los menores de 21 años tienen prohibido consumir alcohol.
En EEUU hay un mercado paralelo de identificaciones falsas para simular tener 21 años.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Todos quejándose de los malos que son los propietarios de las redes sociales, en las redes sociales.
Es como el médico que te recomendaba dejar de fumar con un cigarro en la mano.
Esta mañana he tenido una revelación, y he visto el futuro mientras estaba sentado en el inodoro.
Vi a las plataformas de RRSS en España pidiendo que los usuarios mandasen una copia de su DNI, para evitar que menores de 16 años tengan cuenta en ellas.
Vi cómo la base de datos de las plataformas era hackeada, y cualquiera, pagando a los hackers, podía saber quién se esconde bajo el alias de XXX y dónde vive (se llama "doxxeo").
Vi cómo un gobierno, años después, (no sé si era de Sumar, Podemos, Vox, PP o PSOE: estaba borroso, pero era feo) solicitaba esa base de datos a las plataformas para perseguir a quienes opinaban de forma distinta, por ser "promotores de bulos", "desinformadores" y "enemigos de la democracia" (como si la democracia tuviera amigos sin derecho a roce...). Y meter a algunos en la cárcel por simplemente opinar, como le pasó a Pablo Hásel.
En fin, una vez más, vi cómo por el bien de los niños, se violaba el derecho a la privacidad de los ciudadanos, y se permitía un futuro de hipervigilancia del que sólo se benefician las grandes empresas tecnológicas y la oligarquía política.
El Estado se creó para estar al servicio del ciudadano, y no a la inversa. Si no controlas al Estado, el Estado acabará controlándote a ti. Pasa a la acción, y lucha por tu privacidad. Y si hace falta, contra el Estado.
Y si esto no te afecta porque no tienes nada que esconder, deja después de este texto una foto tuya en pelotas, a ser posible con fondo blanco y en alta calidad.
Me comenta el CEO de #nostr que está esperando las instrucciones del Gobierno de España para prohibir el acceso a su red a menores de 16 años.
A su lado está el CEO de #Bitcoin, por si tiene algún recado para él.
Estamos alimentando, una vez más en los últimos 25 años, a un monstruo tecnológico que nos va a devorar como individuos.
Ya lo hicimos a principios de siglo, cuando ciertas plataformas nos pedían datos privados y se los dimos sin dudar, porque “es gratis y no va a pasar nada”. Así, Facebook, Tuenti, Instagram, Twitter y otras plataformas comenzaron a saber más de nosotros que nosotros mismos (incluso detalles íntimos), y gracias a los datos y metadatos personales que les dimos, podían hacer un perfilado completo de nuestros gustos, nuestras costumbres, nuestros rasgos, nuestras afinidades ideológicas, culturales, sociales y políticas, que en las manos “correctas” pueden servir para manipularnos cual marionetas y hacernos bailar al son que ellos quieran.
Porque creemos que somos más listos que el resto del mundo y a nosotros no nos van a manipular. Pero lo hacen de forma tan sutil que te tragas el anzuelo como si fuera dulce y nutritivo, y lo necesitaras. Y te conviertes en “su” herramienta, como vimos en el caso de Cambridge Analytica.
Y lo mismo está pasando con la Inteligencia Artificial Generativa.
La IAG es un LLM (un gran modelo de lenguaje) que aprende gracias al Deep Learning (aprendizaje profundo) y proporciona a sus propietarios miles de datos y de metadatos que permiten que se nos perfile.
Pero nos da igual. Porque nos organiza el correo, nos hace planes de viaje, nos recomienda restaurantes… Pero sabe cada cosa que dices en tus correos, qué tipo de viajes te gustan y con quién los haces, qué prefieres comer, y mucho más.
ChatGPT, Gemini, Claude, etc. son herramientas que permiten un perfilado personal mucho mayor que el de una red social, porque les estamos entregando muchísimos datos, y los analizan, les dan lógica y los perfilan de una forma más sutil que cualquier red social.
Imaginad lo que saben de vosotros, como usuarios, de todas estas interacciones.
Porque la próxima “Cambridge Analytica” se está gestando en los modelos de IA, y es posible que cuando queramos frenarla, sea un tsunami imposible de parar.
Aprende a resguardar tu privacidad. Sé soberano.
Nuevamente en Nostr. Mucho tiempo sin entrar. Voy a corregirlo.
Hace 17 años, la idea de separar el dinero del Estado se convirtió en una semilla criptográfica que germinó en un enorme árbol de Merkle, que sigue creciendo cada vez más alto, con un tronco de bloques cada vez más sólido y cuya copa cada vez cubre a más gente.
#Bitcoin